¿Qué es hacer un buen periodismo? En la medida en que los medios decomunicación no sólo reflejan, sino que también colaboran en laconstrucción de la realidad, esta pregunta nunca dejará de perdervigencia. Por su parte, las sociedades van evolucionando en su forma depercibir la realidad y en los requisitos de fidelización que le piden ala prensa. Como contrapartida, parecería que a los medios se les exigetener cada vez más responsabilidades frente a la sociedad: ya no sólocon informar, también tienen que comprometerse y actuar. "El advenimiento de la democracia ha sido crucial para elevar lacalidad y ampliar la diversidad y profundidad de la información a laque pueda acceder hoy la sociedad en la Argentina a través de losmedios de comunicación. En los últimas décadas se ha sumado a esecontexto la circunstancia del colapso del Estado que llevó a los mediosa ampliar sus roles y cumplir funciones sociales que, en muchos casos,han excedido sus misiones esenciales", sostuvo Claudio Jacquelin,secretario de Redacción de LA NACION. Y agregó: "Si bien eso haprovocado numerosos efectos indeseados, también ha tenido muchasconsecuencias positivas, como la ampliación y modificación de su agendatemática, y los ha hecho más receptivos y más sensibles aproblemáticas, realidades, fuentes y sujetos de la información quetradicionalmente no tenían un lugar central". Está claro que los medios reflejan la realidad, pero lo que estápuesto en tela de juicio es qué parte de la realidad eligen mostrar yde qué manera. Al incidir los medios en la forma de pensar de losciudadanos y en su capacidad de decisión acerca de su destino personaly social, la selección y el desarrollo de la información que realizancobran un sentido vital. "Los medios tienen el importante rol de ser los ojos de la sociedadque vigilan y denuncian los abusos y las arbitrariedades del poder delos diferentes actores sociales, el Estado, las empresas, clarificandolos sucesos y hechos a la opinión pública", opinó Pepe Tobal,presidente de la asociación Wachay, que trabaja desde la comunicaciónpública para concientizar sobre responsabilidad ciudadana y el consumoresponsable. La agenda socialDesde el sector social se alzan las banderas bregando terminarcon la invisibilidad de sus problemáticas en los medios y, por ende, enla sociedad. El estudio realizado por Periodismo Social sobre la cobertura detemas sociales en los principales medios de comunicación nacionalrespalda esta postura. El mismo indica que sólo el 7% de las noticiaspublicadas en la prensa argentina tiene relación con ONG. Para Carlos March, de Avina, hay que recuperar el rol de serviciopúblico de los medios de comunicación, dar mensajes con valores yelevar la discusión en la gente. "Existe una doble responsabilidad eneste tema, no sólo de los medios que no atienden la demanda de lasorganizaciones, sino de las ONG que no entienden la lógica mediática",asegura. Si bien en la última década los medios se fueron tornando máspermeables al día a día de la gente, todavía falta mucho camino porrecorrer. Hoy, las organizaciones del sector social siguen sin serreferentes o fuentes de consulta en la prensa, cuando son las que enfunción de su trabajo están más cerca de las necesidades de la gente. "El sector social, en general, no es un referente. Se suele tratarel tema de la pobreza como un tema estadístico. No se hace unperiodismo de soluciones para la cuestión de la pobreza", dice DanielSantoro, presidente del Foro de Periodismo Argentino (Fopea) y editorde la sección política de Clarín. Sin embargo, las ONG vienen ganando terreno lentamente en laspantallas, los diarios y las radios. Nuevos programas dedicados atemáticas sociales van naciendo, y ONG dedicadas a incidencia enpolíticas públicas empiezan a ganar peso. "La irrupción de las organizaciones de la sociedad civil constituyóun aporte central en la transformación hacia un periodismo más plural.Se convirtieron en un aliado indispensable, en una fuente de singularriqueza para la obtención de información, para ampliar sus fuentes ypara permitir reflejar con más rigor la realidad. Muchos medios no sólosiguen cumpliendo con sus misiones esenciales de informar y formar,sino que afortunadamente lo hacen considerando que los temasimportantes ya no se reducen sólo a la política, la economía, lascatástrofes y las guerras", aportó Claudio Jacquelin, como paracontinuar con el debate. "La gente ve en los medios una posibilidad de hacer visibles susproblemas para que les den un poco de atención. Los medios tienen muchopoder; los periodistas no tanto. Obviamente la idea es ver cómo hacerpara que ese poder sirva para algo", sostuvo Daniel Malnatti,periodista de Canal 13, que desde su visión más crítica también aportauna luz de esperanza en este proceso inclusivo. "Los medios tienen hoyla gran oportunidad de juntar a la gente con la gente que piensa en lagente. Nosotros pretendemos que sea el gobierno, pero en este casoestamos hablando de las ONG. Sería un gran puente, muy efectivo, dondela gente se pueda enterar que hay otra gente que piensa en ellos ypuedan juntarse", expresó. En boca de los periodistas¿Qué dicen los periodistas de todo esto? Uno de los caballitosde batalla de aquellos que hablan de manipulación de la información esla falta de libertad de los periodistas a la hora de ejercer suprofesión. Presiones políticas, económicas y la propia lógica perversade los medios son las principales causas esgrimidas por los mismosperiodistas a la hora de buscar una explicación a los problemas quetienen a diario para desempeñarse. Según un estudio realizado entre junio y noviembre de 2005 porFopea, a 282 periodistas de la ciudad de Buenos Aires y 17 provinciasdel país, reveló que los principales problemas que plantea su profesiónson la dependencia de la publicidad oficial y la falta deprofesionalización. "Los medios además de informar, opinar y entretener tienen que cumplir la función de perro guardián de la democracia ( watchdog, en inglés) o contralor del poder de turno. Creo que está función noestá totalmente asumida, como tampoco los gobiernos tienen una culturade rendir cuentas a la sociedad", opinó Santoro. De los resultados del mencionado estudio se desprende una fuerteautocrítica de los periodistas, que admiten que de 1 a 10 el nivelético promedio está por debajo de los 5 puntos y el rigor profesionalapenas supera esa calificación. "Hoy hay grandes holdings y grupos de poder que tienen el controlsobre la información, dejando poca libertad y autonomía a losperiodistas. En este sentido, la batalla titánica que dan las ONG quetratan de llevar su mensaje a estos medios es encomiable yconmovedora", expresó el periodista Alfredo Leuco. "Es importante que los medios mantengan su eje, que es hacer visiblehistorias. Quién va a gestionar la solución de esos problemas que seabren es otro tema. Yo no creo que tengan que ser los medios en esaprimera instancia. Pero qué bueno sería que las organizaciones deltercer sector pudiesen meterse ahí", propuso Malnatti. Participación ciudadanaUna de las funciones que tienen los medios es formar a losciudadanos en sus deberes cívicos. En un contexto de apatía política ymerma de la participación ciudadana, este trabajo se torna cada vez másindispensable. "La escuela primaria, la secundaria y la Universidad dan unaformación sistemática al ciudadano sobre sus deberes cívicos y losmedios, una formación asistemática. Sin embargo, habría que producirmás notas sobre la necesidad de votar y participar", dijo Santoro. ¿Alcanza con que los medios simplemente informen, o tiene quecomprometerse con la realidad social por medio de campañas y accionesconcretas? "Que los medios de comunicación se asuman como servicio público abrea las ONG la posibilidad de establecer alianzas estratégicas que lespermitan alcanzar la escala masiva en sus acciones, y que sin la prensaquedarían reducidas a actividades de limitado impacto social", aseguraCarlos March, representante en Buenos Aires de la Fundación Avina. En este sentido, dos campañas que demuestran la incidencia que puedeconseguir el tercer sector en políticas públicas cuando se alía con losmedios. Son las que en 2002 terminaron con dos leyes impulsadasmediante el mecanismo de iniciativa popular: en un caso se juntaron500.000 firmas para terminar con las jubilaciones de privilegio, y enel otro, fueron más de un millón y medio de personas las que secomprometieron con la iniciativa El Hambre Más Urgente. "Frente al objetivo de alcanzar impactos sociales, la cooperaciónentre los mismos medios para acompañar campañas es fundamental. En estono debería haber competencia", agrega March. Por Micaela Urdinez De la Fundación Diario LA NACION http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=962634
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